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Lesiones más frecuentes al volver al deporte en enero (y cómo evitarlas)

Mujer recibe tratamiento de hombro de un fisioterapeuta

Enero es el mes de los buenos propósitos. Volver al gimnasio, retomar el running, apuntarse a clases o simplemente “hacer más ejercicio” suele estar en la lista de casi todo el mundo. Sin embargo, también es el mes en el que aumentan notablemente las lesiones deportivas.

En Fisioeme lo vemos cada año en consulta, especialmente entre personas de Valdebebas y alrededores que, con la mejor intención, retoman la actividad física después de semanas —o meses— de menor movimiento. El problema no es volver al deporte, sino cómo se hace esa vuelta.

Por qué enero es un mes de riesgo para las lesiones

Durante las vacaciones el cuerpo cambia de ritmo. Dormimos distinto, nos movemos menos de forma regular y, en muchos casos, abandonamos por completo el ejercicio. Aunque no siempre se nota de inmediato, la musculatura pierde fuerza, resistencia y capacidad de adaptación.

Cuando en enero intentamos recuperar de golpe el nivel previo, el cuerpo no está preparado. Las articulaciones, los músculos y los tendones necesitan una progresión que muchas veces no respetamos. El resultado es una sobrecarga que, si se mantiene, termina convirtiéndose en lesión.

Las molestias que más vemos tras la vuelta al deporte

Las lesiones que aparecen en esta época suelen ser progresivas. No suelen surgir de un gesto puntual, sino de la acumulación de pequeños errores. El cuerpo avisa primero con molestias leves que muchas personas ignoran hasta que el dolor ya es evidente.

Es muy habitual encontrar sobrecargas musculares, especialmente en piernas y espalda, dolor lumbar tras retomar entrenamientos de fuerza, molestias en rodillas o talones al volver a correr, y contracturas cervicales en personas que combinan ejercicio con largas horas de trabajo sentado.

En otros casos aparecen tendinopatías, que no siempre generan un dolor intenso al principio, pero que empeoran si se sigue entrenando sin corregir la causa.

El error de “compensar” el deporte con reposo

Cuando aparece el dolor, muchas personas optan por parar completamente unos días y luego volver a entrenar igual que antes. Este ciclo de parar–volver suele perpetuar el problema. El reposo absoluto puede aliviar de forma temporal, pero no corrige los déficits que han provocado la lesión.

El cuerpo necesita movimiento bien dirigido, no ausencia total de actividad. Aquí es donde la fisioterapia juega un papel clave.

Qué aporta la fisioterapia en la vuelta al deporte

La fisioterapia deportiva no se centra únicamente en tratar la lesión cuando ya existe. Su función principal es entender qué ha fallado y cómo evitar que vuelva a ocurrir. A través de una valoración se analizan aspectos como la movilidad, la fuerza, el control del movimiento y la forma en la que el cuerpo responde al esfuerzo.

En Fisioeme trabajamos para que la vuelta al deporte sea progresiva y segura, adaptando el tratamiento a cada persona y a su nivel real, no al nivel que “cree” tener tras las vacaciones.

Volver al deporte sin dolor es posible

Hacer ejercicio debería mejorar tu salud, no empeorarla. Cuando el deporte empieza a doler, algo no se está haciendo bien. En muchos casos, pequeños ajustes a tiempo evitan semanas de parón o lesiones más serias.

Escuchar las primeras señales del cuerpo y actuar con criterio marca la diferencia entre una vuelta al deporte frustrante y una vuelta sostenible en el tiempo.

Prevención: la clave que casi nadie tiene en cuenta

La mayoría de las lesiones deportivas que aparecen en enero podrían evitarse con una buena planificación y una valoración previa. Entender el punto de partida real del cuerpo, respetar los tiempos de adaptación y acompañar el proceso con ejercicio terapéutico reduce enormemente el riesgo de lesión.

La prevención no es solo para deportistas profesionales. Es igual de importante para cualquier persona que quiera entrenar sin dolor y con continuidad.

El deporte como aliado, no como enemigo

Volver a moverte en enero es una decisión muy positiva. El problema no es intentarlo, sino hacerlo sin escuchar al cuerpo. La fisioterapia no pretende frenar tu actividad, sino ayudarte a hacerla mejor y durante más tiempo.

Si cada año empiezas con ilusión y terminas lesionado, quizá ha llegado el momento de cambiar la forma de volver al deporte.

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